Los ojos de una realidad
Hace unos días tuve la oportunidad de ver en televisión un documental, se trataba de un documental sobre Lydia Cacho y me di cuenta que había pasado algo de tiempo sin que en los medios volvieran a tocar el tema, no sé si somos así los mexicanos que olvidamos todo, todo lo que pasa, todo lo que pasamos como un país que tiene ganas de crecer y de mejorar pero que desgraciadamente por las personas que tienen el poder no podemos hacerlo y no podemos mejorar todo aquello en lo cual vamos mal para poder competir con otros país, quizás si todo fuera diferente el país podría ser diferente y podríamos disfrutar de lo que tenemos.
Durante algunos días estuve intercambiando algunos mails con Lydia Cacho para decirle que sentía una gran admiración por ella y por todo lo que estaba haciendo a favor de aquellos que están en silencio y que por miedo no salen a la luz y que gracias a Lydia sabemos lo que pasa, pero la pena es que no hagamos nada para que las cosas puedan ser diferentes ojalá hubieran más Lydias en el país y creo que todo sería diferente, quizás para ella podría haber sido más fácil quedarse callada y no hacer nada pero no lo hizo y sacó todo a la luz.
Yo la admiro porque aunque no he tenido la oportunidad de conversar con ella más que por un par de mails me parece una mujer diferente, no es como todas tiene un poder diferente y es capaz de hacer lo que nadie hace, ni las personas que tienen el poder y que quieren un mejor país, no se necesita NADA para hacer el bien a los demás y con nada me refiero a dinero, poder, etc simplemente se deben tener GANAS para no quedarse callado, no quedarse callada como lo hacemos muchos que tenemos miedo.
Mis ojos y mis oídos estuvieron atentos, hoy sábado a las 12 del día en el zócalo de Puebla presentó su libro Lydia Cacho, la gran luchadora mexicana que pese a que muchos seudoperiodistas le decían que la gente olvidaba y que nadie iría a la presentación ella estuvo ahí, arropada por gente de todo tipo, de todos los niveles y quizá de todos los partidos políticos y de diferentes ideologías, estuvo ahí apoyada por otra gran mujer Carmen Aristegui.
Fue para mí la experiencia que nunca había vivido donde se escuchaban junto con el ruido del viento los gritos de apoyo de la gente gritando al mismo tiempo Lydia estamos contigo, no había vivido algo así y me siento muy bien por haber vivido algo por ser parte de eso por unirme a los gritos de cientos de personas que nos encontrábamos ahí, pasaban los minutos y las horas y para mí fue la mejor experiencia que he vivido, escuchar a gente tan importante y sobretodo la unión de todos.
Sólo puedo decir que gracias a Lydia me siento con ganas de no quedarme callada y de pensar que en mi país debe de existir el cambio y que debemos gritar y gritar lo más fuerte que se pueda para que siempre nos escuchen no importa cuántos seamos porque entre más alto gritemos más seremos escuchados.
Gracias Lydia por dejarme conocerte y por aprender un poco de lo que es luchar por lo que se quiere...........




Comentarios sobre Los ojos de una realidad
ARRIBA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
De mujer a mujer, me pasa lo mismo que a ti. Ajá, por favor, si tienes un ratito, mira mi blog y comenta, acepto críticas pero respetuosas.
Saluditos.
Ana García Micó y Enrique Delirio, blog: limonesalvapor (todo juntito).
Un beso muy grande Rocío.
He leído todo lo que has escrito en el blog y tengo que decirte que me ha gustado mucho. Tener ideales y buenos sentimientos es fabuloso, o por lo menos me lo parece.
Para mi la vida tiene sentido cuando se desea algo con tanta fuerza, que no se piensa en uno mismo, sino en los demás y tu vida la compartes con los demás y más si esos otros son niños,
tqmmmmmmmm
Un beso muyyyyyyyyyyyy grande